9 de diciembre de 2011

Libretos de vida

Hoy entendí el por qué del destino,
solo era cuestión de tiempo.
Los pases eran necesario para
un cruce de destinos.

Cada uno conoce el otro,
no es necesario caminar de la mano,
paradojas de amatorias peleas.

Nos confundimos entre la multitud,
nunca logré ver tu reflejo
hasta el día de hoy
vestida en reflejos de auras.

Sólo bastaba un poco,
que era todo.
Mirada ocultadas en las bibliotecas
opacadas de amistad;
llenadas por caricias virtuales
y batallas pretenciosas.

Esta es nuestra historia,
seguimos nuestros caminos,
ignoremos los impulsos
y sigamos el teatro de amigos.

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