13 de noviembre de 2011

Poema cuántico XXII. Despedida sinfónica


Aparente tranquilidad humana.

En la oscuridad te escribo
cada palabra que es nostalgia
como al recibir notas de trenes
tristes de viajes infinitos.

El cielo resplandece en el horizonte,
cristales llenos de magia.
Hoy siento las ráfagas del tu corazón,
respiro como un abandono.

La sinfonía está más melancólica,
lloran los violines entre las notas del piano;
no quiero que tu imagen
se vuelva vacío.

Te reescribo en mis cuadernos,
millones de pasajes recorren mi memoria,
me despido
ha llegado mi hora
nos veremos, ha sido un honor.
Publicar un comentario