20 de julio de 2008

Destino

Ayer llegó la soledad en el tren de las seis,
me visitó anoche.
Para oír una sesión de quejas y
silencios.


Era un suelo,paradisiaco;
como el sueño de saber el sabor de la miel del sol,
el fuego del Otoño resonante y
la acidez del verde incorruptible.


¿Dónde está la soledad?,
que llegaba en el tren afrodisiaco
- tal vez se perdió entre tantos conocidos desconocidos -
entre tanta rigidez, se me olvidó
que trabajaba los Lunes.

Las estrellas y la brisa del desierto
me cuestionan, me interrogan para saber a dónde se fue...
todos me apuntan con el dedo,
me miran con ojos saltones y manos cortadas.


Cinco días que fue de eso,
y yo... me perdí en este mar de gente,
intenté todo desde la A a la Z.


Es mejor dejarse llevar,
perder el norte y ver en el sur del fondo del mar
y encontrar a la soledad en el tren de las seis
para oír su sesión de depresiones y penas en la oscuridad de la noche.








Publicar un comentario