12 de junio de 2008

Clase de aritmética para un caótico y depresivo (Se recetan ansiolíticos o ataques suicidas en un edificio; sin prescripción médica)

Sin embargo se recomienda una ducha fría,
tres pastillas ubicatex además de una dosis de vida PROPIA.






Si dos más dos fuera tres
ya el mundo dejaría de ser mundo,
todo estaría - paradójicamente -
más ordenado.
( Si no me cree, puede comprobar que :
2+2= 3 ssi R-3).


Si me equivoqué, no me importa ;
el error es un honor indomable
el caer de una posibilidad
de redescubrir el universo
que es y no es a la vez.

Mi escudo está en un cuanto de luz,
mi espada con la incertidumbre y
mi esqueleto se esconde tras la
trinchera de un pïano nihilista
post-moderno (No pretendo molestar a Nietszche).

Para conocerme no debo leer a Freud,
debo callar
y dejarme llevar como el aire
como el mar
en una entrega altruista de energía
cósmica que llega
a mi vida
bajo la forma de 2+2=3
que tal vez un profesor de matemática
me mande a la hoguera por hereje;
por ver lo errático como bueno y
enclaustrarme o
que se conforme con la fatídica nota 1,0 rojiza,
terrorista, egoísta en un libro de condenas diarias.

Pd: Esta rareza no se recomienda poner a prueba de hipótesis frente a otros escritos ilógicos,
ni definirlo en un nuevo concepto de límite racional o de cálculo diferencial... Sólo léalo y digiéralo con vino tinto o blanco de reserva 1990.
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