19 de mayo de 2007

Un Arbol cuántico-manico-depresivo por ser un vegetal que se plantó en la tierra sin su permiso




Era
un árbol
de tranquilas ramas
que se doblaban con el fuego
de marte y de venus, era raro...
No dormía ni se acostaba al caer la noche;
le gustaba el alcohol en vez de agua oxigenada,
fumaba el smog de Santiago con los brotes que abortó
en la autopista de la madera que tenía un tag o una peaje.
Era un árbol raro ...le cobraba arriendo a los pajaros y
a las culebras estacionamiento.Era raro, muy raro.
No le gusta que lo cuidaran... su madre
lo intoxicó con antidepresivos
para las ramas
Era
raro,
como
el
cuanto
que
flota
en
la
fuente
de su locura
maniaca que salió
por un amoniaco penta hidratado
de su fotosintesis vulnerada por los derechos de las aves
que vuelan sin radar en Buenos Aires y que se olvidan de planear.
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